Zael Imperus

Martín

Paladin / Warlock de nivel 4 en Faerûn (D&D)
Rango Bronce

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Hoja de personaje

La Anomalía del Nido del Cuervo
Zael nació en los sectores más oscuros de Neverwinter, fruto de la unión entre Darian, un matón de alquiler que murió en una riña de bandas cuando ella tenía tres años, y Sora, una receptadora de objetos robados de poca monta. Su nacimiento como Aasimar fue interpretado en el hampa no como una bendición divina, sino como una anomalía peligrosa. Durante su infancia, su madre tuvo que cubrir sus ojos brillantes y sus rasgos celestiales con hollín para evitar que los prestamistas o delincuentes locales la vendieran como mercancía rara.
Tras la muerte de su padre, Vane "Cinco Dedos", el viejo socio de Darian, asumió su tutela en las calles. Vane le enseñó a aprovechar su imponente estatura y su natural desenvoltura para convertirse en una charlatana consumada. Zael pasó la mayor parte de su juventud en Neverwinter viviendo al día mediante dados trucados, timos de feria y pequeños robos, sin más ambición que la supervivencia y la independencia.
El Encuentro con Idris: La Única Verdad
Hace doce años, en los ruidosos mercados de Neverwinter, Zael intentó aplicar su clásica estafa de la "reliquia bendecida" a una joven tiefling de 16 años recién llegada del norte. Esa joven era Idris. En lugar de caer en el engaño o asustarse, la clériga desglosó con apatía clínica las fallas del timo y contrató a la propia Zael como su guía y guardaespaldas local.
Lo que comenzó como un acuerdo comercial de conveniencia evolucionó hacia una amistad inquebrantable. Idris se convirtió en la única persona que conoce la verdadera naturaleza cínica de Zael.
El Pacto Coercitivo y la Aureola de la Esfinge
El punto de quiebre ocurrió cuando un golpe criminal en Neverwinter salió fatalmente mal, dejando a Zael al borde de la muerte en un callejón. Para salvar la vida, aceptó un pacto de emergencia con Oziel, un serafín inflexible que la ató a una disciplina de virtud obligatoria.
Como parte del acuerdo, su familiar (una Sphinx of Wonder celestial) se manifiesta de forma permanente como una aureola dorada de filigrana a su espalda. Este halo no solo arruina cualquier intento de pasar desapercibida en los ambientes marginales que frecuenta, sino que actúa como la herramienta de control de su patrón: cada vez que Zael intenta recurrir a su egoísmo natural, mentir o huir de un peligro dejando a un inocente atrás, el pacto la castiga con migrañas abrasadoras y parálisis.
El Presente: Camino al Sur
A sus 27 años, Zael proyecta hacia el exterior la imagen de una deslumbrante guerrera de armadura blanca y halo sagrado. Por dentro, sigue siendo la pícara pragmática de Neverwinter que maldice entre dientes cada vez que se ve obligada a hacer el bien gratis. Su única motivación real para marchar al sur hacia Elturgal es acompañar y proteger a Idris, utilizando su imponente presencia en vanguardia para mantener a salvo a la única persona por la que arriesgaría la vida sin necesidad de que su patrón celestial la obligue.